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13 reglas básicas para compartir información en Facebook y no seguir contribuyendo a la ignorancia

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 09/07/2017

Postea de manera educada y responsable. Una serie de directrices para subir el nivel de la reflexión y no ser víctima del narcisismo, el enojo y la ignorancia que son tan frecuentes en esta red social

En el último par de años de años Facebook ha sido criticado por analistas de medios, sociólogos y demás investigadores por convertirse en lo que llaman una "cámara de ecos" y una "burbuja de filtros", esto es, un sitio cuyo algoritmo sólo refuerza las opiniones y prejuicios ya establecidos, regresando a los usuarios más de lo mismo (bajo la premisa: "si te gusta esto, te gustará esto también"). Esto parece haber sido instrumental en que, por ejemplo, durante el Brexit y las elecciones en Estados Unidos un electorado polarizado sólo recibió información que parecía confirmar su propia postura y sesgo, sin exponerse al diálogo o a información que cuestionara sus propias ideas. A ello hay que añadir la circulación de las fake news, que apelan también al deseo de ver confirmada una creencia en la realidad.

Así las cosas, Facebook y otras redes sociales se han convertido en una especie de pecera en la cual predomina la información superficial bajo la tiranía democrática del algoritmo. Buena parte del mundo está en Facebook, así que es difícil salirse, ya sea por cuestiones sociales, de trabajo o simplemente porque es el medio de comunicación más poderoso de la historia. Sin embargo, aunque el algoritmo parece promover información de baja calidad, lo cierto es que somos los usuarios quienes generamos el contenido, por lo cual existe una responsabilidad en lo que compartimos.

El escritor Andrew Sweeny ha escrito una serie de puntos que pueden ser una guía para que al postear en Faecbook no contribuyamos a seguir distribuyendo ignorancia y subamos el nivel de la reflexión. Y también para que tengamos presente cómo funciona el sitio y no compremos la ignorancia, el enojo, el narcisismo y la animadversión de los demás. Algo así como una guía antiséptica para postear en la era de la distracción masiva. Esto es, según Sweeny, solamente una obra en construcción y puede mejorarse, pero creemos que hay puntos que merecen rescatarse y reflexionare. 

1. Comparte textos completos, artículos, poemas, etc. Un pensamiento completo y no uno fragmentario, derivativo.

2. Habla con tu propia voz. No seas un mimo de la sabiduría...

3. No gastes tu tiempo discutiendo con personas que ya tienen una posición fija o una agenda. Personas que son "militantes ateos", "cristianos renacidos", "budistas tibetanos estadounidenses", o lo que sea.

4. No tengas una conversación seria con alguien de quien te rehúsas a aprender.

5. Sé autor de tus propios pensamientos; esto significa que hablas desde tu posición o autoridad, no de la alguien más.

6. Sé original. Pero no en la forma del avant-garde o de manera freak, sino en el sentido de no ser derivativo (de buscar "el lenguaje vivo" que viene de tus propias entrañas, del origen).

7. Evita perogrulladas, lugares comunes, eslógans y todo tipo de frases hipnóticas que atraen a ciertas personas que son como parásitos que promueven un cierto estupor y entumecimiento, aunque esto parezca fácil felicidad.

8. Eleva el nivel de la inteligencia y la consideración de los sentimientos, en vez de bajarlo. Toma el riesgo de aislarte. No te disculpes por tus pasiones excéntricas.

9. Date cuenta de los límites (y posibles peligros), del medio y ve más allá de ellos. No esperes que los algoritmos o las máquinas sean tus amigos.

10. Date cuenta de que tus emociones están siendo usadas para generar dólares.

11. Comparte lo que creas que dará luz, no sólo posturas cargadas hacia un bando.

12. Abandona el juego del enojo y la indignación. Date cuenta de sus raíces narcisistas. 

13. No tomes la carnada [clickbait].

Hay 4 tipos de usuarios fundamentales de Facebook, según una investigación

Facebook se ha convertido en la pecera digital del mundo, los usuarios nadando en mares de data a los cuales contribuyen y la red social los capitaliza. Aunque todos somos partes de esta mezcla de laboratorio social con bolsa de valores, existen cuatro grandes tipos de usuarios, según un estudio reciente publicado en el Journal of Virtual Communities and Social Networking y realizado por investigadores de Brigham Young.

Los cuatro tipos de usuarios son: los que construyen relaciones, los compradores de aparador (window-shoppers), los voceadores (town-criers) y los selfies. En la investigación se realizaron cuestionarios con una metodología estadística para conocer la forma en la que los usuarios interactúan y perciben FB.

 

Constructores de relaciones

Estos usuarios usan FB como antes se usaba el correo y los teléfonos fijos, para robustecer sus relaciones. Creen que Facebook les permite expresar el amor que sienten por su familia y amigos y experimentar el amor que éstos les expresan. En cierta forma estos usuarios no están tan conscientes de la inmensidad de Facebook, sino que lo viven como un pequeño nodo de relaciones íntimas. Suelen postear abundantemente, taggear y comentar, como sintiéndose en la comodidad de una relación familiar. Quizás habría que describirlos como los que mantienen sus relaciones, no sólo las construyen.

 

Compradores de aparadores

Estos usuarios se sienten obligados a estar en Facebook como algo inescapable, puesto que todos están allí, pero no suelen participar mucho. Son un tanto voyeristas, en el sentido de que llegan a usar la red social para analizar a personas que les interesan pero no lo harán de forma explícita. Son como las personas que no entran a los lugares, sino que miran desde la distancia.

 

Voceadores

Como los voceadores de diarios en las calles, estos usuarios suelen compartir información, especialmente links de noticias y memes, pero no tanto su información personal. Usan Facebook como un medio para publicar noticias e influir, pero prefieren realizar sus comunicaciones personales de manera privada.

 

Selfies

Este grupo está identificado con el fenómeno narcisista que existe abundantemente en redes sociales. Son personas que buscan llamar la atención y validar sus propias personalidades. También usan Facebook para construir relaciones, pero desde esta necesidad de validación y desde la posibilidad de editar sus propias vidas y su personalidad para volverse populares. Viven de likes y están constantemente checando notificaciones, las cuales los vitalizan, entregándoles su dosis de dopamina.