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Un mapa sonoro del mundo entre la muerte y el renacimiento, obra de la compositora budista Eliane Radigue

Arte

Por: pijamasurf - 09/02/2017

Una de las más grandes compositoras del avant-garde pone sonido al 'Bardo Thödol', la dimensión entre la muerte y la vida que es mapeada en el budismo tibetano

La sabiduría es reconocer que la luz que ves [afuera, como los fenómenos objetivos] es el despliegue de tu propio ser.

Guru Rinpoche

Eliane Radigue fue una de las pioneras en la música electrónica del avant-garde. Fruto de su práctica budista y de la lectura del Bardo Thödol, el a veces traducido como Libro tibetano de los muertos (que puede traducirse, de manera más literal, como Liberación a través del sonido en el mundo intermedio), compuso una serie de obras ligadas al dharma, entre ellas una versión de las canciones del yogui Milarepa (¡en tibetano e inglés!) y la trilogía que presentamos a continuación.

En 1988 inició una serie llamada Trilogie de la Mort, una exploración de las zonas liminales de la existencia, o la muerte entendida como un misterioso espacio de transición y de posible trascendencia. Radigue describe su propia música como un río que está constantemente cambiando en su luz y profundidad, pero que mantiene la apariencia de ser una sustancia consistente o uniforme. Esta misma metáfora puede utilizarse para el yo: pensamos que somos una unidad estable, pero constantemente lo que somos está cambiando y emergiendo de nuevo. La pieza de 3 horas está compuesta por Kyema, Kailasha y Koume y fue inspirada por su maestro Pawo Rinpoche. Kyema se enfoca en el Bardo Thödol y los seis estados intermedios. Kailasha recrea una peregrinación al sagrado monte Kailash y Koumé es una pieza sobre la trascendencia de la muerte.

Señora del drone, a sus 85 años, Radigue sigue produciendo música y experimentando con nuevos aparatos.

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Sonidos de espacios interdimensionales intervenidos por interferencias radiales, como las imágenes y los sonidos de vidas futuras, de tentaciones de encarnación. Cuando una conciencia muere su proceso cognitivo perdura, y si no logra reconocer que los fenómenos que experimenta (en el sueño después del sueño de la muerte) son su propia luminosidad, puede identificarse con una imagen, con una escena: una pareja teniendo sexo y en el acto sexual (reverso de la muerte) despertar de nuevo en un vientre. Estos sonidos parecen ser estas comunicaciones astrales de la mente, los ruidos de la continuidad del proceso cognitivo, peligrosas obsesiones que pueden convertirse en cuerpos y mundos. Crecientes posibilidades de confusión: lo que es un sonido y una luz en el sendero pueden ser reinos celestes o infernales. Pero ahí mismo en el mar sonoro del bardo, el estado primordial de la mente, subyacente a todo contenido, a todo objeto, a todo concepto. La conciencia pura y luminosa, la gnosis que es igual al espacio: unión fótica y fónica de la esencia única, el bindu único, surtidor de mandalas y budas.

(Vía Lion's Roar)

Las ilustraciones de William Blake de la 'Divina comedia'

Arte

Por: pijamasurf - 09/02/2017

Las fabulosas ilustraciones del divino William Blake de la obra maestra del más grande poeta italiano

Hacer las ilustraciones de la Divina comedia de Dante fue lo último que realizó el artista visionario inglés William Blake. A los 65 años recibió la comisión de ilustrar la obra del italiano, gracias a la intercesión de John Linnell. Blake murió meses después y no logró concluir del todo el proyecto, pero alcanzó a hacer 102 dibujos en acuarelas. Crítico del materialismo y la industrialización (ese oscuro molino satánico), llevando una vida humilde, murió sin dinero y Linnell pagó su funeral (curiosamente, su muerte ocurrió en el 45 aniversario de su matrimonio).

Blake mismo escribió un libro en el que celebró el matrimonio del cielo y el infierno y su arte e imaginación visionaria, altamente afinados en la percepción de lo divino y lo diabólico, lo hacen sin duda el perfecto ilustrador del clásico católico neoplatónico de Dante.

Tenemos aquí exquisitos dibujos para ilustrar el viaje por los círculos del infierno bajo la guía del admirado poeta Virgilio para el relevo hacia los planos celestes de Beatriz, la mujer de la cual Dante se enamoró religiosamente pese a haberla visto sólo en un par de ocasiones. Eran los tiempos del amor cortés y el amor platónico, que eleva el alma hacia lo divino y que no necesita de una concreción material, solamente de una imagen.

Estas imágenes pueden encontrarse en el libro William Blake's Divine Comedy Illustrations